3/8/10

Ya lo vieron
sentado
sin poder hablar.
Era un hombre
de lunas y pocas cosas más.
Una noche
un amor que se le fue
traicionero
le hirió el corazón sin ver.
Lo que había detrás
de ese hombre
no era más
que una copa de vino
y siete lunas
que hoy no están.
Sigue solo
triste
con su pobre corazón.

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